CALLEOJEANDO ZARAGOZA 2026. Zaragoza de Piedra, Madera y Cristal
El paseo comienza en la inmensidad de la Plaza del Pilar, pero los pasos se desvían pronto hacia el rincón con más solera de la ciudad:
la Plaza de la Seo. Aquí el ambiente cambia; el bullicio desaparece y nos encontramos frente al Muro Mudéjar de la Parroquieta. Sus tramas de ladrillo y azulejos polícromos son un tapiz eterno que cuenta la historia de la convivencia de culturas. A un lado, la Catedral de San Salvador mezcla el románico con el barroco, creando un conjunto arquitectónico que parece respirar historia. El Arco del Dean nos sorprende en uno de los laterales de la catedral.
Desde allí, nos adentramos en la calle Alfonso I. Caminar por ella es sumergirse en la perspectiva más icónica de la ciudad: una línea recta de fachadas blancas y elegantes que parece diseñada para enmarcar la cúpula central del Pilar a nuestras espaldas. Sus comercios tradicionales y cafeterías nos invitan a un ritmo pausado, disfrutando de los balcones señoriales que vigilan el constante ir y venir de los zaragozanos.
Al final de Alfonso, el horizonte se ensancha en la Plaza de España.
Desde allí, nos adentramos en la calle Alfonso I. Caminar por ella es sumergirse en la perspectiva más icónica de la ciudad: una línea recta de fachadas blancas y elegantes que parece diseñada para enmarcar la cúpula central del Pilar a nuestras espaldas. Sus comercios tradicionales y cafeterías nos invitan a un ritmo pausado, disfrutando de los balcones señoriales que vigilan el constante ir y venir de los zaragozanos.
Al final de Alfonso, el horizonte se ensancha en la Plaza de España.
Aquí, el Monumento a los Mártires cuya silueta de piedra y bronce
rinde homenaje a la resistencia de la ciudad.
La Plaza España vibra con el movimiento constante de los tranvías
y la vida comercial, recordándonos que Zaragoza es una ciudad que nunca deja de evolucionar sin olvidar sus cimientos de piedra.
Giramos hacia el Coso, recorriendo esa frontera histórica de la muralla romana, hoy flanqueada por edificios modernistas que compiten
Giramos hacia el Coso, recorriendo esa frontera histórica de la muralla romana, hoy flanqueada por edificios modernistas que compiten
en belleza con sus miradores de cristal y detalles en forja.
Recorremos las callejuelas y sus plazas de los alrededores,
como la plaza San Felipe, fijándonos en los detalles de las fachadas
en sus esculturas, a pocos pasos nos encontramos con la tranquilidad de la Plaza de la Justicia. Allí nos recibe la Iglesia de Santa Isabel
de Portugal, con su fachada de alabastro que parece tallada en luz.
La Fuente de la Samaritana vigila el paso del tiempo con
sus cántaros de bronce.
Cruzamos las Murallas Romanas, ese cinturón de piedra que nos recuerda que esta ciudad fue Caesaraugusta, y llegamos al bullicio
Cruzamos las Murallas Romanas, ese cinturón de piedra que nos recuerda que esta ciudad fue Caesaraugusta, y llegamos al bullicio
del Mercado Central. El aroma a productos frescos y la arquitectura
de hierro y piedra de Félix Navarro. La noche nos sorprende y
aprovecho para hacer dos fotos nocturnas del lugar.
Es bajo estos soportales del número 100, donde el tiempo
se detiene en “Casa Gavin”.
(aquí comenzará el siguiente blog, no os lo podéis perder).
Texto: Miguel Sanz





























Una serie estupenda, con la edición que te caracteriza y que resalta aún más lo fotografiado
ResponderEliminarTu sello personal y Zaragoza. Una maravilla Miguelón.
ResponderEliminarZaragoza vista desde la mirada de un artista capaz de encontrar la belleza en cualquier lugar y, con esa mirada, convertir lo cotidiano en extraordinario. Un abrazo fuerte.
ResponderEliminarTienes un gusto y un saber hacer especial. Están fantásticas. Un saludo
ResponderEliminarEstupenda serie, en la que se puede apreciar hasta el mínimo detalle, con un texto ayudando a resaltar la belleza y conocimiento de cada imagen. Una guía turística espectacular!!! Un fuerte abrazo Miguel.
ResponderEliminarGracias Miguel
ResponderEliminarQué bonito se ve todo desde tu objetivo