ARTE BRUTO EN CASA DIOS - ÉPILA (I)

Si quieres ver arte sabes que puedes encontrarlo en los museos, en pequeñas exposiciones, en palacios, en los jardines de estos palacios, incluso en algunos hoteles… Pero seguro que no sabías que también lo puedes encontrar en lo alto de un monte. A ver, no vale cualquier monte, hay que saber buscar bien. Atento al dato que este te pilla relativamente cerca si vives en España. 

Y es que en lo alto de una colina en Épila (Zaragoza) encontramos un lugar de lo más peculiar. Incluso se ve desde la carretera comarcal, hecho de manera intencional para que todo el mundo pueda verlo sin impedimentos. Así que cuidado no vaya a ser que te distraigas al volante. Es difícil que no se te desvíe la mirada hacia las coloridas esculturas decoradas con calaveras, tridentes demoniacos, esvásticas nazis y cruces, entre otros muchos accesorios rándom. Algunas estatuas tienen caras de maniquíes, otras son monstruos cuya estética está inspirada en el manga japonés, hay algún faraón egipcio, en fin, you choose.

Esto es La Casa de Dios, un enorme expositor de las obsesiones de su creador, el mañico Julio Basanta. Pensarás que con esa imaginación sus influencias serán abismales. Pero curiosamente carecía de conocimientos artísticos, es más, no tenía ningún tipo de formación. Fue albañil y dedicó las últimas décadas de su vida a plasmar sus inquietudes vitales en el exterior de una casita. Sin ningún tipo de planificación, orden, ni armonía construyó uno de los lugares menos convencionales de Aragón. Y es que hay veces que es mejor actuar sin tener todos los detalles ordenados. 

El caso es que un día cualquiera comenzó a decorar la fachada de una casa que

se había comprado en un pueblo de Zaragoza. Empezó a construir excéntricas esculturas hechas de cemento, hierro y materiales reciclados, las coloreaba llamativamente y las ponía en el jardín. Pero éste acabó tan saturado que tuvo que subirse al tejado para continuar con su obra.

El escenario estuvo siempre en continua transformación. Julio iba añadiendo nuevas figuras y decorados, al mismo tiempo que reformaba las antiguas cambiando sus colores y agregando objetos que se iba encontrando. Vamos, una materialización del concepto “Panta Rei” de Heráclito, que viene diciendo que todo está en cambio continuamente. El lugar evolucionaba a medida que Julio lo hacía. Conforme iba exorcizando los demonios que tenía dentro de sí mismo,

el lugar se iba volviendo cada vez más intenso, feroz, polémico y sobrecogedor.

Y es que al pobre hombre no le faltaron desgracias. Su padre le abandonó cuando era pequeño y perdió tanto a su hermano como a su hijo en misteriosas circunstancias, donde la policía parece ser que estuvo involucrada de alguna manera. De ahí que en su obra se repita mucho un cartel en el que se lee

No matarás”.

Fuente: Portal Flipo




















 

 

Comentarios

  1. Tremendo reportaje! Brutal arte bruto! Bien curradas todas las fotos. Enhorabuena!!!

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  2. Estupendo reportaje como siempre

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  3. Maravilloso!!! No sabia de este lugar en Zaragoza.

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  4. Fantastico reportaje Miguelón. Jamas había oido hablar de este lugar.Menos mal que sus angustias las saco de esta manera, fueron su terapia.

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  5. Desde luego el sitio es como para alucinar y las fotos muy bien lograste ese punto trágico

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  6. Una maravilla de reportaje. Hay que ver todo lo que tenéis por ahí!!! Enhorabuena muy buenas!! Un abrazo.

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  7. Interesante el toque que le has dado. Le hubiera gustado mucho. Ana Tabbu

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