Bertiz: Donde la Historia y la Naturaleza se encuentran en el Señorío (2)
El Legado Verde de Bertiz
Hay lugares en los que el tiempo parece haberse detenido por puro respeto a la naturaleza. El Parque Natural del Señorío de Bertiz, ubicado en el corazón del valle navarro, es uno de esos rincones mágicos donde la visión de dos enamorados del paisaje transformó para siempre la historia de la conservación en España.
Hay lugares en los que el tiempo parece haberse detenido por puro respeto a la naturaleza. El Parque Natural del Señorío de Bertiz, ubicado en el corazón del valle navarro, es uno de esos rincones mágicos donde la visión de dos enamorados del paisaje transformó para siempre la historia de la conservación en España.
El Susurro del Hayedo
En 1984, cumpliendo el noble y expreso deseo de sus antiguos propietarios,
En 1984, cumpliendo el noble y expreso deseo de sus antiguos propietarios,
D. Pedro Ciga y Dª Dorotea Fernández, este enclave se convirtió en el primer Parque Natural declarado de Navarra. Su legado venía acompañado de una clara exigencia: conservarlo en su estado puro, sin alterar sus características naturales. Gracias a ese empeño por proteger el bosque autóctono y a su posterior integración en la red europea Natura 2000, hoy es posible adentrarse en sus más de 2.052 hectáreas. Bajo el frondoso dosel de uno de los hayedos más espectaculares de la Península Ibérica, coexisten robles antiguos, alisedas junto al río y una fauna esquiva pero vibrante: corzos, ciervos, jabalíes y un sinfín de aves que llenan el aire con sus cantos.
El Laberinto Botánico
Cruzando el umbral del siglo XIX nos adentramos en la joya de la corona del parque: su Jardín Histórico-Artístico, con más de 100 años de trayectoria. Diseñado bajo una marcada elegancia Art Nouveau, el jardín propone un itinerario exótico y sensorial a través de especies traídas de todos los rincones del planeta. Secuoyas gigantes que rozan el cielo, majestuosos cedros, milenarios
Ginkgo biloba, bambúes, azaleas, camelias y frondosas glicinas se entrelazan entre pequeños puentes de piedra, glorietas románticas y apacibles miradores.
La Luz de la Capilla
Entre los senderos del jardín surge un destello de color que detiene la mirada:
la marquesina de la capilla de Bertiz. Sus increíbles vidrieras modernistas
son hoy un referente imprescindible en el campo de la conservación del
patrimonio histórico vítreo. Al traspasarlas, la luz del sol se fragmenta en matices multicolores, creando una atmósfera mística y poética que demuestra hasta qué punto el arte y la naturaleza se fusionaron en este paraje.
La Morada del Señorío
Junto a una gran fuente ornamentada con nenúfares en flor se yergue
majestuoso el Palacio de Bertiz. Justo al lado, el Centro de Interpretación de la Naturaleza abre sus puertas a viajeros y curiosos, ofreciendo las claves para comprender la frágil biodiversidad que habita en este santuario vegetal.
El Señorío de Bertiz no es solo un parque natural; es la prueba viviente de
El Señorío de Bertiz no es solo un parque natural; es la prueba viviente de
cómo la pasión, el respeto y la conservación pueden legar a las futuras generaciones un auténtico paraíso en la Tierra.
Texto y fotografías Miguel Sanz
























Muy bonitas Miguelón. Enhorabuena
ResponderEliminarMuy bonitas Miguelón. Enhorabuena 👏
ResponderEliminarMagnífico reportaje de un bello lugar
ResponderEliminarBonito lugar, nos tras con tú cámara lo que no podemos ver gracias
ResponderEliminarFantásticas, Miguelón. Buenas fotos.
ResponderEliminarMe encantan. 🙂🙂🙂
ResponderEliminarBonito sitio para hacer fotos. Lo aprovechaste.
ResponderEliminarParece un lugar encantador. Habrá que visitarlo. Gracias
ResponderEliminarImágenes maravillosamente captadas! Sandy
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